Comidas copiosas, menús ricos en grasas combinados con bebidas alcohólicas y poco ejercicio; son una combinación que no suele sentar nada bien a nuestro aparato digestivo. Según la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD), las urgencias hospitalarias se incrementan un 20% durante esta época por culpa de los empachos o atracones, que se traducen en sensación de pesadez permanente, dolor de estómago, acidez, vómitos o náuseas.
En muchas ocasiones las comidas copiosas, cambios de hábitos….. se traducen en estreñimiento. Para mantener nuestro ritmo intestinal hay que compensar los desequilibrios dietéticos que conllevan habitualmente las celebraciones en estas fechas. Eso no quiere decir que debamos renunciar ni mucho menos al placer de disfrutar de una buena mesa, sino conservar también un estilo de vida saludable.